IV Cursu d’iniciación al llionés

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La cultura leonesa (1). ¿Qué es León?

 

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Américo Castro dedicó a la esencia histórica leonesa unas palabras especialmente significativas en su obra Sobre el nombre y el quién de los españoles (1972). Para este filólogo e historiador el «nosotros» leonés en la Edad Media denotaba ya una débil tensión política pues miraba al pasado y representaba una tradición paralizante. Castro señalaba que, a pesar de los enfrentamientos entre León y Castilla, los leoneses fueron perdiendo conciencia de su dimensión política para acabar fundiéndose con los castellanos. Esta desacertada visión historicista de León y de lo leonés, con la que resulta imposible estar de acuerdo para los leoneses de hoy en día, constituye en cierta medida uno de los axiomas políticos que dieron lugar a la configuración de la autonomía en la que León fue incorporado de forma poco menos que obligada. Lo cierto es que abunda la mirada historicista de León y de lo leonés, a veces incluso desde posturas que pretenden revalorizar la maltrecha identidad leonesa, como la que representa el ensayo de Anselmo Carretero El Antiguo Reino de León (País Leonés). Sus raíces históricas, su presente, su porvenir nacional (1994), controvertido y endeble en muchos aspectos, aunque loable en su reivindicación de León en otros muchos.

La respuesta a la pregunta que da título a este artículo es compleja y tiene múltiples respuestas, pero quizá una de las más lúcidas puede ser la que dio Julio Caro Baroja que nos proporciona algunas claves para entender lo leonés. Para este antropólogo León es una unidad de tipo más bien político, con un contorno medieval producto de la Reconquista. A pesar de que las raíces de lo leonés se hunden en el pasado romano e incluso prerromano, en el mundo de los ástures que poblaron los que hoy es grosso modo la mitad norte de la región leonesa y gran parte de Asturias y del noreste portugués, la existencia de un reino de la Reconquista, el Reino de León, es lo que dota a León de una personalidad nueva, que ni es ya ástur ni romana, es leonesa, y de la que los leoneses del presente nos sentimos legítima y directamente herederos. Sin embargo, León es mucho más, y, por seguir con Caro Baroja, vamos a traer a colación esta concluyente afirmación suya «Hay una zona de España, que desde el punto de vista etnológico y lingüístico, es de las más curiosas: la de la provincia de León». Y es cierto, la riqueza lingüística de León, donde se hablan nada menos que tres lenguas romances, y la riqueza de la cultura autóctona leonesa (del derecho consuetudinario a la tradición oral, de nuestra arquitectura popular a la gastronomía…), son enormes y dignas de ser tenidas en cuenta para comprender cabalmente lo qué es León.

LEÓN EN LA CULTURA DEL NOROESTE

Dónde enmarcar el conjunto de peculiaridades culturales leonesas, ésas que identificamos como nuestras y que tuvieron su origen y se enraízan en el ámbito rural tradicional, pero que ahora, periclitado ese mundo tradicional, se encuentran en proceso continuo de valoración y reactualización en algún caso, o de decadencia en otros ¿Quizá en la órbita castellana como afirma sin pudor el poder autonómico y el establishment que se ha generado a su alrededor?.

El análisis de nuestra cultura contradice esa afirmación tan reiterada por las instituciones oficiales. José Luis Alonso Ponga señala que la cultura tradicional leonesa está a caballo entre Galicia, Asturias y Castilla, pero participa más activamente de las dos primeras, a la vez que ejerce su influencia sobre ciertas comarcas de la última. Por otro lado, continúa Alonso Ponga, la cultura tradicional leonesa cobra pleno sentido si la proyectamos formando un todo con áreas de Zamora, Salamanca y noreste de Portugal, pues como ellas hunde sus raíces en la cultura del noroeste.

En definitiva, León es una milenaria entidad histórica y política heredera de un viejo reino; pero es mucho más, es un territorio cuyas gentes atesoran una cultura secular variada, peculiar y antigua. Y, sobre todo, León es el hogar de un pueblo, el leonés, consciente de sí mismo, de su pasado y con voluntad de proyectar su idiosincrasia hacia el futuro.

Nicolás Bartolomé Pérez, La LlariegaDiario de León, 16-10-2016

 

EL MITO DEL LEONÉS (Reseña de Mitoloxía popular del reinu de Ḷḷión), por Xaverio Ballester.

Liburna 6

 

Nicolás Bartolomé Pérez (2013): Mitoloxía popular del reinu de Ḷḷión, Asociación Cultural Faceira, León, 157 pp.

 El presente libro aúna tres méritos admirables: la recuperación de las hablas leonesas, la recuperación de la ancestral y la riquísima mitología propia de las comarcas donde históricamente se ha hablado lo que fue lengua de un reino trascendental para el destino de España, y las bellas ilustraciones de Alberto Álvarez Peña que ensalzan el excelente trabajo llevado a cabo por Nicolás Bartolomé. Un libro necesarísimo: breve, bello, impactante.

 

Xaverio Ballester, catedrático de Filología Latina, en Liburna. Revista Internacional de Humanidades 6, Universidad Católica de Valencia, 2013, pp. 179-180.

Gente con colmillos. Licántropos leoneses

Hombre lobo. Grabado de Lucas Cranach el Viejo, 1512.

En 1754, Pedro de Calatayud recoge la noticia de que un hombre transformado en lobo mató a más de veinte personas en Villafranca del Bierzo. «Perdonaba a las vacas y atacaba a los muchachos»

Fue entre los siglos XVI y XVII cuando se produjo en Europa un verdadero boom de la licantropía, una eclosión de sucesos protagonizados por supuestos hombres-lobo que en ocasiones acabó con algunos de ellos en la hoguera al ser acusados de brujería por la Inquisición. Pero la creencia en el hecho de que una persona pueda transformarse en lobo es bastante más remota, y podemos encontrar referencias desde la Antigüedad clásica, aunque es posible que sus orígenes se remonten a épocas más pretéritas y que se relacionen con prácticas chamánicas y rituales extáticos de cofradías de guerreros que creían estar poseídos por el espíritu salvaje del lobo, o que imaginaban su conversión en lobos como preparación para la batalla.

En 1865, el clérigo, polígrafo y folclorista británico Sabine Baring-Gould publicó The book of were-wolves (‘El libro de los hombres lobo’), en un intento erudito por racionalizar esta creencia otorgándole un origen mitológico. El interés de Baring-Gould por el tema constata el arraigo de la creencia en la Europa del siglo XIX, pues, según cuenta él mismo en el prefacio de su tratado, lo que motivó su escritura fue la pervivencia de esta superstición en Vienne (el Poitú, Francia), cuando en una de sus expediciones arqueológicas se le hizo de noche y no consiguió encontrar carruaje para volver a su alojamiento, ya que todos los vecinos concluían temprano sus tareas y se recogían en casa por miedo al loup-garou (hombre-lobo), por lo que tuvo que regresar a pie y solo después de que le narraran diversos episodios contados sobre las agresiones de este ser fantástico en la comarca.

El primer testimonio sobre los hombres lobo en León nos llega gracias a Pedro de Calatayud, quien en sus Opúsculos y doctrinas prácticas (1754) recoge esta noticia que transcribimos respetando la grafía de la época: «En este siglo acia el año de 20, un hombre transformado en lobo, en cuya figura le vieron muchos, despedazó, y mató en los montes, prados y cercanías de Villafranca del Vierzo más de veinte personas, y perdonando a veces a los becerros, bacas, y ovejas, se tiraba con una furia infernal á los muchachos, y muchachas, que los cuydaban y oí decir, que saliendo uno armado, y á caballo contra él, huía el cuerpo y declinaba los golpes con destreza propia de hombre, el que era lobo figurado».

En la tradición mitológica leonesa la transformación de una persona en lobo puede tener diversas causas, como ser el séptimo hijo varón consecutivo de una familia, o una maldición de los padres que condenan a su descendiente a convertirse en lobo ante una ofensa o el incumplimiento de un mandato paterno. Pero a veces el licántropo lo es porque usa un objeto mágico, un pellejo de lobo en concreto, y poniéndolo y quitándolo a voluntad logra transformarse en fiera. En este caso, la forma de desencantarlo es quemar el pellejo, pero completamente y hasta el último pelo. La licantropía se considera en León algo transitorio (generalmente dura siete años), aunque también es posible que provocando una pequeña sangría al hombre-lobo éste quede liberado y recupere la forma humana. En ocasiones el licántropo es consciente de su condición, desarrolla una vida normal y oculta al propio cónyuge la fada (hado, destino) que lo embruja sin remedio.

En 1985, Jesusa Rellán, de Burbia, contó a los colaboradores de Julio Camarena la historia de una peculiar muchacha-lobo que antaño hacía acto de presencia en una casa donde solía reunirse parte del pueblo para combatir el frío asando castañas en la piérgola, especie de desván situado sobre el hogar. Pero, desde hacía un tiempo, chaval que subía allí a dar vuelta a las castañas, chaval que no volvía a bajar, devorado por una terrible alimaña. Hasta que un buen día llegó a la casa un valeroso criado que se propuso acabar con el monstruo. Bien oculto en el desván, dejando sólo un furaquín para el ojo, vio cómo una hermosísima joven se despojaba del pellejo de lobo que la cubría, se quedaba desnuda y empezaba a peinarse su larga cabellera. El criado aprovechó que el pelo le tapaba la cara para arrojar la piel al fuego donde se asaban las castañas, deshaciendo el maleficio y, más adelante, casándose con ella. Eso sí, cuando se consumía el pellejo, la muchacha-lobo le advirtió:

—Mira, si un pelo me quedara de la piel, lo más grande que te iba a quedar a ti era una oreja.

Nicolás Bartolomé Pérez / Emilio Gancedo, Diario de León, edición de 1-XII-2013.

Presentación de llibros y discu d’autores llioneses en Xixón el martes 18 de xuniu

 

El próximu martes 18 de xuniu a las 19:30h. l’Asociación Ástura organiza na sede social del Atenéu Obreru de Xixón (cai Cuadonga / Covadonga, 7 – 1 Izda.), la presentación de los siguientes llibros y discu d’autores llioneses:

.- Sentir, y nun sentir sentire, obra teatral del músicu y escritor Fran Allegre.

.- Nel briezu, discu de cantares llioneses p’arrollar nenos del mesmu autor.

.- Mitoloxía popular del reinu de Ḷḷión, de Nicolás Bartolomé Pérez que cuenta con ilustraciones del dibuxante y etnógrafu Alberto Álvarez Peña.

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Darréu, Nicolás Bartolomé Pérez, presidente de l’Asociación Cultural Faceira, falará sobre la llingua en Llión con una charra titulada “La situación del llionés dientro del dominiu llingüísticu ástur” na que se analizarán aspectos cumo la protección llegal, el contestu sociollingüísticu ou la producción cultural, entre outros temas.

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