V Filandón bercianu

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Filandón bercianu V

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«Ahora Europa ya conoce la desprotección del leonés»

ESTRASBURGO

 

El pasado día 26, una delegación de la asociación cultural Faceira intervino en la reunión del Intergrupo de Minorías Tradicionales, Comunidades Nacionales y Lenguas del Parlamento Europeo en Estrasburgo para dar a conocer «la situación crítica del leonés». Una charla acogida «con interés y preocupación» por los europarlamentarios, como explica uno de sus miembros, el jurista y escritor Nicolás Bartolomé Pérez, a causa del estado de «desprotección total» en el que ha sumido esta lengua la actual autonomía.

—¿Cuál fue, en esencia, el objetivo de vuestra intervención en el Parlamento Europeo?

—Informar sobre la situación de la lengua leonesa. En primer lugar el presidente de Faceira, Ricardo Chao, explicó la existencia de una región europea, la leonesa, que es heredera directa del Reino de León medieval del que trazó sus hitos principales, señalando también su actual falta de autonomía a pesar de su personalidad y larga trayectoria histórica. A continuación se trató sobre el leonés aportando algunos datos básicos y denunciando que un idioma que tiene estatus de protección en virtud del artículo 5.2 del estatuto de autonomía y de la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias del Consejo de Europa está en el más absoluto desamparo por parte de Castilla y León, que tiene un mandato legal de protección que desatiende sin miramiento.

—¿Y qué os traéis bajo el brazo? Esto es, ¿para qué ha servido vuestro viaje?

—Para Faceira es prioritario informar sobre la existencia y divulgar la precariedad de esta pequeña lengua románica europea en todos los ámbitos sociales y políticos, y reivindicar en los foros de decisión autonómicos, estatales y europeos medidas que den cumplimiento a la normativa dictada para su salvaguardia. El Parlamento Europeo es sin duda el lugar más relevante para ello por su importancia. Esperemos que desde esa institución atiendan nuestra petición expresa de requerimiento al presidente de Castilla y León para que la Junta cumpla con la obligación de protección del leonés.

—¿Cómo vieron en Estrasburgo la situación del leonés?

—Los europarlamentarios del Intergrupo de Minorías Tradicionales, Comunidades Nacionales y Lenguas vieron con interés y preocupación la situación del leonés, y constataron que la falta de promoción de una lengua legalmente protegida, especialmente en el ámbito educativo, es un hecho insólito en el marco de la UE, que promueve como valores la diversidad lingüística y cultural, pero que Castilla y León no respeta.

—¿Cuál es la postura de la Junta en este asunto?

—La de no cumplir la ley. Dos informes del Consejo de Europa (2012 y 2016), una proposición no de ley aprobada por unanimidad por las Cortes de Castilla y León (2010), o dos resoluciones del Procurador del Común (2009 y 2016) instando a la Junta a que proteja el leonés con medidas reales, introduzca esta lengua como materia en la enseñanza reglada de la comunidad o desarrolle legalmente las medidas de protección, promoción y fomento de su uso han sido sistemáticamente ignoradas. La política arbitraria y discriminatoria de la Junta hacia los hablantes de leonés tienen un elocuente ejemplo: mientras que en los últimos diez años se han dedicado más de 6 millones de euros a la promoción del gallego en Castilla y León (lengua también protegida por el estatuto de autonomía), al leonés se han dedicado 3.000 euros en ese período; nada más. Es cierto que este año, y gracias a la iniciativa del procurador de la UPL Luis Mariano Santos, se quieren dedicar 150.000 euros en los presupuestos de la comunidad para la promoción del leonés, pero el consejero de Educación ya está maniobrando para que ni un céntimo de esa suma se dedique a la enseñanza del leonés o a su promoción efectiva. De hecho, en una reunión mantenida en Valladolid en julio de este año entre Fernando Rey y representantes de varias asociaciones de defensa de la lengua leonesa, el consejero afirmó desconocer qué era el leonés para excusar su inoperancia. Lo cual es curioso porque Rey se proclamó, junto con el socialista Villalba, como el redactor del artículo 5.2. Todo un ejemplo de cinismo.

—¿Por qué acudisteis vosotros en concreto?

—La intervención responde a una invitación directa para exponer en Europa la realidad del leonés que nos llegó del partido político valenciano Compromís, que ya ha colaborado con otros colectivos leoneses. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento al senador Cales Mulet y también al europarlamentario Jordi Sebastià por su interés y su esfuerzo.

 

Diario de León, 1 de noviembre de 2017

La cultura leonesa (1). ¿Qué es León?

 

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Américo Castro dedicó a la esencia histórica leonesa unas palabras especialmente significativas en su obra Sobre el nombre y el quién de los españoles (1972). Para este filólogo e historiador el «nosotros» leonés en la Edad Media denotaba ya una débil tensión política pues miraba al pasado y representaba una tradición paralizante. Castro señalaba que, a pesar de los enfrentamientos entre León y Castilla, los leoneses fueron perdiendo conciencia de su dimensión política para acabar fundiéndose con los castellanos. Esta desacertada visión historicista de León y de lo leonés, con la que resulta imposible estar de acuerdo para los leoneses de hoy en día, constituye en cierta medida uno de los axiomas políticos que dieron lugar a la configuración de la autonomía en la que León fue incorporado de forma poco menos que obligada. Lo cierto es que abunda la mirada historicista de León y de lo leonés, a veces incluso desde posturas que pretenden revalorizar la maltrecha identidad leonesa, como la que representa el ensayo de Anselmo Carretero El Antiguo Reino de León (País Leonés). Sus raíces históricas, su presente, su porvenir nacional (1994), controvertido y endeble en muchos aspectos, aunque loable en su reivindicación de León en otros muchos.

La respuesta a la pregunta que da título a este artículo es compleja y tiene múltiples respuestas, pero quizá una de las más lúcidas puede ser la que dio Julio Caro Baroja que nos proporciona algunas claves para entender lo leonés. Para este antropólogo León es una unidad de tipo más bien político, con un contorno medieval producto de la Reconquista. A pesar de que las raíces de lo leonés se hunden en el pasado romano e incluso prerromano, en el mundo de los ástures que poblaron los que hoy es grosso modo la mitad norte de la región leonesa y gran parte de Asturias y del noreste portugués, la existencia de un reino de la Reconquista, el Reino de León, es lo que dota a León de una personalidad nueva, que ni es ya ástur ni romana, es leonesa, y de la que los leoneses del presente nos sentimos legítima y directamente herederos. Sin embargo, León es mucho más, y, por seguir con Caro Baroja, vamos a traer a colación esta concluyente afirmación suya «Hay una zona de España, que desde el punto de vista etnológico y lingüístico, es de las más curiosas: la de la provincia de León». Y es cierto, la riqueza lingüística de León, donde se hablan nada menos que tres lenguas romances, y la riqueza de la cultura autóctona leonesa (del derecho consuetudinario a la tradición oral, de nuestra arquitectura popular a la gastronomía…), son enormes y dignas de ser tenidas en cuenta para comprender cabalmente lo qué es León.

LEÓN EN LA CULTURA DEL NOROESTE

Dónde enmarcar el conjunto de peculiaridades culturales leonesas, ésas que identificamos como nuestras y que tuvieron su origen y se enraízan en el ámbito rural tradicional, pero que ahora, periclitado ese mundo tradicional, se encuentran en proceso continuo de valoración y reactualización en algún caso, o de decadencia en otros ¿Quizá en la órbita castellana como afirma sin pudor el poder autonómico y el establishment que se ha generado a su alrededor?.

El análisis de nuestra cultura contradice esa afirmación tan reiterada por las instituciones oficiales. José Luis Alonso Ponga señala que la cultura tradicional leonesa está a caballo entre Galicia, Asturias y Castilla, pero participa más activamente de las dos primeras, a la vez que ejerce su influencia sobre ciertas comarcas de la última. Por otro lado, continúa Alonso Ponga, la cultura tradicional leonesa cobra pleno sentido si la proyectamos formando un todo con áreas de Zamora, Salamanca y noreste de Portugal, pues como ellas hunde sus raíces en la cultura del noroeste.

En definitiva, León es una milenaria entidad histórica y política heredera de un viejo reino; pero es mucho más, es un territorio cuyas gentes atesoran una cultura secular variada, peculiar y antigua. Y, sobre todo, León es el hogar de un pueblo, el leonés, consciente de sí mismo, de su pasado y con voluntad de proyectar su idiosincrasia hacia el futuro.

Nicolás Bartolomé Pérez, La LlariegaDiario de León, 16-10-2016