La cultura leonesa (2). Proyección de lo leonés

campesinos leoneses

 

León atesora algunos aspectos culturales sin parangón a nivel nacional. Por poner solo unos pocos ejemplos de nuestra singularidad la riqueza de nuestra tradición oral ha sido reiteradamente puesta de manifiesto por numerosos especialistas; el antiguo sistema de organización concejil leonés sigue vivo en nuestras juntas vecinales; León es de los pocos territorios españoles donde se hablan todavía tres lenguas que podemos considerar autóctonas: la leonesa, la gallega y la castellana. Pero hay mucho más a tener cuenta, empezando por nuestro patrimonio histórico y todo lo que lleva aparejado desde el punto de vista artístico, documental y monumental, con el Reino de León como eje de la personalidad leonesa y momento crucial donde se forjó una identidad vigente en el presente.

Todos los elementos de la personalidad histórico-cultural leonesa constituyen lo que hemos sido y lo que somos como pueblo, pero falta pensar cómo vamos a proyectar hacia el futuro esos rasgos que nos definen. En esta labor debería de jugar un papel esencial la comunidad autónoma de Castilla y León, pero lo cierto es que muchos leoneses percibimos que el elemento leonés de la comunidad es tratado por el poder autonómico no ya con desdén, sino con abierta hostilidad en muchos casos; la nula protección de la lengua leonesa impuesta por el artículo 5.2 del Estatuto de Autonomía y las reiteradas lamentables excusas, cuando no vergonzosas mentiras, vertidas por los responsables políticos autonómicos para no cumplir con el precepto estatutario son la mejor muestra de esa animadversión profunda que existe en Valladolid por lo leonés.

Para defender la continuidad de lo leonés es básico el compromiso de la sociedad leonesa, y eso ya existe, pero también resulta imprescindible el apoyo institucional para la protección y el estímulo de toda la herencia patrimonial de la que los leoneses de hoy somos simples depositarios para las futuras generaciones. Sorprende mucho que el enorme caudal que constituye el patrimonio leonés no cuente con una institución cultural que le sirva de cauce para su estudio, investigación y promoción. El Instituto Leonés de Cultura (que no de Cultura Leonesa), dependiente de la Diputación de León, a pesar de su meritorio trabajo, no tiene la entidad ni la vocación de convertirse en lo que León necesita para salvaguardar nuestra personalidad. La cultura y la historia leonesas requieren de un solvente centro de estudios autocentrado en León que aglutine a los mejores expertos e investigadores de todos los aspectos relevantes de nuestro ingente patrimonio: la historia, la arqueología, la etnografía y la antropología, la tradición oral, la arquitectura, la naturaleza, las lenguas leonesa y gallega… Una academia regional leonesa, en definitiva, que apoye con becas y con premios la investigación y el estudio sobre nosotros mismos, que se encargue de realizar las más relevantes publicaciones de temática leonesa (ahora reducidas a mínimos), incluida la edición periódica y regular de revistas monográficas sobre cuestiones que tienen que ir de la historia a la filología. Una entidad que sea un órgano de referencia y promoción de lo leonés. Galicia, con el Consello da Cultura Galega o la Real Academia Galega, o Asturias, con el Real Instituto de Estudios Asturianos o la Academia de la Llingua Asturiana, sí cuentan con ese tipo de instituciones de las que León carece, al menos con el nivel e importancia que sí vemos en las comunidades vecinas. Y León ni es menos ni se merece menos.

Nicolás Bartolomé Pérez, La Llariega,  Diario de León, 30-10-2016